Cuando el embarazo esté llegando a su fin, puedes empezar a sentirte un poco inquieta. Desearás con todas tus fuerzas que nazca tu bebé pero, al mismo tiempo, te preocupará que pueda nacer antes de que esté todo listo.
A medida que se acerque tu fecha prevista de parto (y, en algunos casos, se supere), tendrás que atender innumerables llamadas de amigos y familiares que estarán casi tan inquietos y preocupados por tu bienestar. Esta presión social, añadida a la incomodida física propia del final del embarazo, puede hacer que el noveno mes te parezca interminable. Pero, como la historia va a tener un final feliz, lo mejor es intentar disfrutar de tu tiempo libre tanto como puedas.
Si te organizas bien, podrás dejar listas algunas cosas que, en caso contrario, deberás dejar para después del parto. Por ejemplo:
- Puedes hacer una lista de la gente a la que se le tiene que dar la noticia del nacimiento, piensa en el contenido y el diseño de la tarjeta y pon todas las direcciones en los sobres con antelación. Si el aviso es telefónico, deja preparada la lista con los números a los que habrán de llamar quienes se encarguen de dar la noticia.
- Prepara varios platos y congélalos. Es posible que no te apetezca meterte en la cocina cuando llegue el bebé.
- Busca alguien que te cuide al niño o alguien que te haga las tareas domésticas si es posible, y entrevista a las candidatas con antelación. Incluso si crees que no necesitarás ayuda, deberías disponer de una lista de personas a quienes poder acudir por si las cosas no acaban siendo como tú crees.
Antes de empezar tu noveno mes de embarazo, puedes encargarte de los preparativos de última hora para el parto. Aquí te proponemos una lista con ideas a tener en cuenta:
- Cartel o pegatina con el nombre, dirección y número de teléfono del hospital.
- Cartel o pegatina con el nombre, dirección y número de teléfono del médico o enfermera partera que se encargará del parto, y de la persona que lo sustituiría en el caso de que no pudiera atenderte.
- Plano con la ruta más rápida y más directa al hospital o clínica.
- Plano con la ubicación de la entrada del hospital o clínica que deberás utilizar cuando vayas a dar a luz.
- Cartel o pegatina con el número de teléfono del servicio de ambulancias, por si necesitaras utilizarlo en una situación de emergencia.
- Cartel o pegatina con el número de teléfono de la persona que te llevará al hospital, si esa persona no vive contigo.
- Un bolso con todo lo que necesitarás para el parto y durante el tiempo que permanezcas en el hospital, incluyendo artículos de tocador, ropa, direcciones y números de teléfonos de amigos y familiares, material de lectura, una cobija, una muda de ropa para cuando el bebé salga del hospital, etc.
- Una sillita de seguridad para llevar al bebé en el auto. Asegúrate que cumpla con todos los requisitos de seguridad. Colócala mirando hacia atrás (deberá seguir esta posición durante los primeros 4 a 6 meses de vida del niño, o hasta que pese 10 kilos o sea capaz de sentarse solo; recién entonces podrás colocarla mirando hacia adelante).
- Si tienes más hijos, define quién va a cuidar de ellos mientras tú estés en el hospital.
Cuando al fin nazca tu bebé, todas las esperas y las incomodidades del embarazo te parecerán insignificantes. De repente, vas a encontrarte cara a cara con esa personita que ha estado tan cerca de ti, y al mismo tiempo tan extrañamente lejos, durante todos estos meses.
Otro día te contamos en detalle cómo prepararte para parir en casa.
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