Despertar el deseo de aprender

Publicado por SOSMadre en De 6 a 12 años, Educación el 09/04/2006

Despertar el deseo de aprenderMuchas veces los problemas escolares de nuestros hijos están producidos por una falta de motivación. Ahora bien, ¿qué podemos hacer nosotros, sus padres, para despertar en ellos el deseo de aprender?

Ante algo aburrido y monótono, hay que recurrir a la imaginación para encontrar algún aspecto que nos despierte el interés.

Para que nuestros niños se sientan motivados es importante:

  • Despertar el interés por lo que está trabajando en cada momento en clase.
  • Hacerle ver la importancia de cada cosa, de cada tema que aborda.
  • Animarlo para que renueve sus expectativas respecto del aprendizaje.

No hay bastante con tener capacidad y conocimiento suficientes, tener los elementos necesarios y estar en un buen estado físico y psíquico para ponerse a trabajar. Hace falta, además, el entusiasmo, las ganas de hacer cosas. La disposición para el trabajo debemos creárnosla nosotros mismos. Igual que nos pasa a nosotros, los niños se encuentran también ante la situación de no tener ganas de hacer algo.

Como padres nuestro deber es ayudarles a encontrar el entusiasmo para hacer las cosas. Si les enseñamos a ilusionarse, a tener curiosidad por todo lo que hacen, seguramente lo harán mejor.

Para incentivar el entusiasmo tanto pequeños como mayores podemos:

  • Ponernos metas, pequeñas, pero cada día.
  • Valorar los éxitos logrados. Cada día un poco más.
  • Tener ganas de aprender cosas nuevas.
  • Descubrir cómo trabajamos mejor, por ejemplo, en un lugar determinado, con cierta música, a qué horas, en qué posición, paseando… Procurar concentrar estas características cuando trabajemos. El ambiente adecuado potencia las ganas de trabajar.

Si lo que tenemos que hacer es aburrido y monótono y no nos despierta el interés, tratemos de incorporar alguna novedad, buscar algo que nos incentive. Por ejemplo, si se trata de algo que sabemos hacer muy bien podemos ponernos un límite de tiempo, hacer carreras con uno mismo. Decirnos: “Esta vez lo haré perfecto”. Ponerse alicientes.

Hacerse preguntas sobre las cosas es un buen síntoma de curiosidad. Quien siente mucha curiosidad, adquiere con el tiempo muchos conocimientos. Si nuestro hijo no nos pregunta, preguntémosle nosotros a él. Preguntar en clase es muy importante, debe vencer la timidez y plantear dudas siempre que éstas acudan a su mente.

Potenciar la fantasía, tener a alguien que nos sirva de ejemplo, escoger los propios métodos son recursos a los que se puede acudir para conseguir mayor motivación. Los niños suelen tener como ídolos a personajes famosos. Podemos intentar mostrarles a nuestros hijos que sus personajes admirados son personas a las que puedan imitar en tenacidad, esfuerzo y buen hacer.

Cuando el niño se da cuenta de lo que es capaz de hacer, enseguida quiere dar el siguiente paso y enfrentarse a la siguiente dificultad. Hay que superar siempre la siguiente dificultad. No conformarse. Es muy importante hacerle ver que no debe limitar su capacidad de conocimiento. Siempre es bueno tener ganas de aprender más, de saber más.

Más información | Escritorio de la familia

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