Declaración sobre el llanto de los bebés
Publicado por SOSMadre en Otros, Ser mamá, Ser papá el 28-07-2006
Hace unos meses, a través de la lista de correo La Temprana Infancia, supe que un grupo de madres, padres, abuelas y abuelos, profesionales de la salud y la educación, preocupados por los métodos que propone el conductismo ante el llanto de los bebés, han creído necesario expresarse a través de una Declaración.
“Las madres y los padres, aunque nos han educado en la creencia de que ‘es normal que los niños lloren’ y que ‘hay que dejarles llorar para que se acostumbren’, y por ello estamos especialmente insensibilizadas para que su llanto no nos afecte, a veces no somos capaces de tolerarlo. Como es natural si estamos un poco cerca de ellos, sentimos su sufrimiento y lo sentimos como un sufrimiento propio. Se nos revuelven las entrañas y no podemos consentir su dolor”.
La Declaración sobre el Llanto de los Bebés cuenta con una gran cantidad de adhesiones de científicos, profesionales de distintos ámbitos, familias, colectivos y organizaciones. Sin embargo, el texto no estuvo exento de polémicas. La Asociación Primal, ente español de larga trayectoria en el estudio de la infancia, la terapia primal y las constelaciones familiares, ha decidido mantenerse al margen de los postulados, por considerar que “es evidente que la declaración niega implícitamente que sea normal que los bebés lloren y por lo tanto empuja a los padres a tomar acciones para reprimir el llanto del bebé”.
Si quieres conocer el texto completo de la Declaración sobre el Llanto de los Bebés puedes ingresar al sitio oficial.
Vía | Lista de la Temprana Infancia
Sitio oficial | Declaración sobre el Llanto de los Bebés
Más información | Asociación Primal
Technorati Tags | Declaración sobre el Llanto de los Bebés, psicología, salud, maternidad, paternidad, bebés
Esta entrada de nuestra autoría fue publicada con anterioridad en otros medios.

Es grande la discusión sobre los “motes” o manera de referirnos a los hijos que nacen con alguna discapacidad: hijos “discapacitados”, “diferentes”, “con capacidades especiales”, “con capacidades diferentes”, niños “especiales”, niños “con discapacidad”, “minusválidos”, “deficientes”, “disminuidos”. El caso es que, quienes somos padres de niños que han nacido con alguna enfermedad congénita, sabemos lo difícil que es asumir el nacimiento del hijo con discapacidad y conocemos al dedillo el proceso de aceptación y reorganización de nuestras vidas familiares.